
Esta mañana al levantarme, lo hice por el otro lado de la cama.
Al caminar hacia mi lugar de trabajo, decidi tomar otro camino.
A la hora del almuerzo decidi comer algo ligero y tomar una pequeña siesta.
Cuando cambias tu rutina haces de tus momentos algo nuevo. Y vale decir, Dios no es rutinario, no es monótono.
Si miras al cielo cada mañana observaras nubes tan diferentes a las de ayer.
Los arboles tan distintos uno del otro.
Una biodiversidad creada por Dios.
¿Imagina tus dias iguales?
¿Los arboles con las misma copa y ramas?
¿Las aves exactamente iguales?
Cuando cambias de rutina tu pensamiento alcanza nuevas fronteras. Y el Apostol Pablo lo dijo: "renueva tu entendimiento".
Es necesario que muy a menudo cambiemos nuestra desgastada rutina. La vida es una vez y junto a Dios es una maravilla.
Cuando cambies de rutina, te darás cuenta de tantas cosas que te has perdido.