
Ya hacia de tarde, un sabado con cielo nublado. Mientras los niños jugaban en la calle ese juego tan popular y divertido, las escondidillas.
Corrian de un lado a otro buscando el mejor escondite, no quieren ser encontrados. Uno de ellos busca a sus amigos por todo el vecindario.
El niño que los buscaba gritaba: "Sal de tu escondite!!".
Esas palabras se escucharon en el principio de los tiempos, cuando Dios dijo: "Adan, donde estas?".
No te ocultes de Dios, no importa cuan grande haya sido tu error "el es fiel y justo para perdonarnos".
No ocultes el talento que Dios te ha dado pues "para esta hora has llegado".
Sal de tu escondite, pero hazlo pronto porque Jesus quiere abrazarte y sanar tu corazon.





